Abrimos nuestro restaurante para el uso exclusivo de nuestros clientes.

Sin grandes nombres en los platos y sin grandes experimentos, ofrecemos una cocina basada en la tradición de la montaña leonesa y la cuenca minera a la que pertenecemos, mezclando platos y sabores nuestros y de los mil y un lugares que han aportado los trabajadores a estas tierras.

Regularmente variamos los platos, adaptándonos a la época del año. En verano y otoño sacamos los productos que nuestra pequeña huerta ofrece generosa.

No dudes en consultarnos. Nuestro interés es que conozcas los sabores que nosotros desde niños hemos paladeado e intentamos conservar.

Queremos adaptarnos a todos, por ello, si tenéis alguna limitación en la carta, siempre podemos, en lo posible, buscar solución: alergias, dietas, etc.

Nuestra carta de vinos es muy sencilla. Incluimos vinos con Denominación de Origen de esta y otras tierras, pero abundando en caldos leoneses y castellanos, seguros de que no os decepcionarán.

Sentaos y disfrutad de la mesa.